En la propiedad donde hoy se encuentra el Restaurante Hank’s Querétaro se encontraban las ruinas de las 4 capillas del Convento Grande de San Francisco de Asís que dieran servicio durante el siglo XIX, en la época del Virreinato.

En este lugar, se propuso construir un nuevo palacio de gobierno, pero no se llevó a cabo y el predio fue vendido a Don Cipriano Bueno quien construyó entre 1890-1893 un edificio destinado para un lujoso hotel.

Este edificio colonial ha sido testigo de importantes etapas en la historia de Santiago de Querétaro y de todo México. Actualmente alberga al Gran Hotel de Querétaro y muchos otros locales comerciales.

 

“Vive una velada al estilo Nueva Orleans”